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viernes, 19 de junio de 2020

Historias de la Nueva Era: Entre dos aguas


Por la mañana pase a la fase 3. Por la noche, pase a “fase represa” …

¿Y esto qué es? Por lo visto es la versión catalana de la “nueva normalidad”, que parece que es lo mismo, pero no lo es.

Según la Consellera de Salut, se puede hacer de todo (¿), pero serán los ciudadanos quienes deberán poner los medios para evitar los contagios, o lo que es lo mismo, todos a hacer lo que les salga de sus atributos y, cuando estemos rebrotados, otra vez encerrados en casita.

Quienes querían encerrarnos desde el primer día, ahora apelan a la formula sueca. Esa que decía, que sus ciudadanos tenían una educación superior a los demás, y cuyo resultado fue que, a las pocas semanas tenían medio país infectado.

Seguramente estaré equivocado, pero todo esto me suena al sistema ese que nos viene de serie, y hace que cuando se estropea un electrodoméstico, o chisme similar, lo primero que hacemos es darle un golpe para ver si funciona, y cuando eso no da resultado (que es siempre), viene el técnico, y lo primero que hace, es desenchufarlo y volverlo a enchufar.

Volvamos a engrasar las cicloestaticas, las máquinas de cortar el pelo, comprar tinte… y, prioritario, hacer acopio de papel higiénico y harina.

Día 98 

miércoles, 17 de junio de 2020

Historias de la Nueva Era: Mosqueo


No recuerdo que, entre la normativa del confinamiento, se designase un día para que pudiesen salir las moscas, pero hoy estaban particularmente molestas. Sobre todo, en su especialidad, a primera hora de la mañana, dándote por saco con la misma insistencia que una madre dedica a despertar a su hijo en día escolar, a la hora de la comida, a la de la siesta…

Las moscas son como las y los tele operadores, siempre te llaman en el momento más inoportuno. Bueno, en realidad, tanto las moscas como los tele operadores, siempre son inoportunos, a cualquier hora y en cualquier momento.

Día 96 

martes, 16 de junio de 2020

 Historias de la Nueva Era: Las sombras (el mito de la caverna de Platón)

Unos hombres permanecen encadenados a las profundidades de una caverna, desde su nacimiento, sin haber podido salir de ella nunca y sin poder mirar hacia atrás, para entender cuál es el origen de esas cadenas. Su única visión es la pared de la caverna que tienen ante ellos.

Detrás de ellos, a una cierta distancia y colocada algo por encima de sus cabezas, hay una hoguera que ilumina un poco la zona, y entre ella y los encadenados, hay un muro, que Platón equipara a las artimañas que realizan los tramposos y los embaucadores para que no se noten sus trucos.

Entre el muro y la hoguera hay otros hombres, que llevan con ellos objetos que sobresalen por encima del muro, de manera que su sombra es proyectada sobre la pared que están contemplando los hombres encadenados. De este modo, ven la silueta de árboles, animales, montañas a lo lejos, personas que vienen y van, etc.

Cierto día, uno de los encadenados logra deshacerse de ellas y con gran esfuerzo trepa hacia la salida, primero quedando cegado por la hoguera y más tarde, ya al salir al exterior, por la fuerza de la luz del sol.

Asombrado, descubre que el mundo real es un mundo de colores, la vegetación, los árboles, e incluso los animales tienen más vida que aquellas siluetas rígidas que veían desde su nacimiento.

Entusiasmado, vuelve a penetrar en la caverna para compartir su conocimiento con sus compañeros, y aunque cegado temporalmente por el cambio de la intensa luz solar a la semipenumbra de la cueva, les cuenta que lo que ellos han visto toda su vida no es el mundo real, e intenta convencerlos de que salgan de allí a vivirlo; pero ellos no solo no le creen, sino que lo consideran un loco y además su enfermedad (la ceguera temporal), es consecuencia del desprecio por su mundo, intentando abandonarlo.

 

Siempre ha sido así a lo largo de la historia, con momentos de más y menor intensidad. En este país son malos tiempos para la verdad.

Podríamos deducir que los hombres que alimentan la hoguera, son los poderes facticos, y sus sicarios, que son los que pasean los objetos sobre el muro, los medios de comunicación que, siguiendo las instrucciones de sus amos, pasean unas burdas sombras aparentando ser la realidad.

El prisionero que logra con su propio esfuerzo llegar a conocer la verdad, es despreciado y vilipendiado por los propios ciudadanos, por cobardía, comodidad o lealtad religiosa al que ha sido su mundo, el único conocido.

 

Y si, aunque muchos hayamos visto, aunque solo sea una pequeña parte de la verdad, ellos, continúan sin descanso con su mentira.



domingo, 14 de junio de 2020

Historias de la Nueva Era: La mentira 

Hasta los suyos, quienes los mantienen y lavan sus vergüenzas, saben que mienten. Saben que no tienen escrúpulos para echar del poder a quienes usurpan lo que ellos creen, que es suyo desde la misma noche en que decidieron que ya estaba todo atado, para poder decirle al pueblo que el dictador había muerto. Saben, y apoyan, que cualquier método vale para conseguir su objetivo. Lo intentaron el 23F de 1981, como lo habían intentado otras muchas veces, y lo han seguido y seguirán, intentando.

No son solo los que se sientan, ejerciendo de hooligans, en el Parlamento, porque estos son solo las marionetas, para hacer creer a la población que allí es donde está la soberanía, y poder utilizar las herramientas a la que les obliga un presunto sistema democrático. Ellos, los que mueven sus hilos, son muchos, y están infiltrados en todas partes, pero es que, además, tienen el poder que les da controlar los medios de contaminación con los que ejercer el conocido mantra del nazismo, aplicado por la propaganda de Goebbels.

Día 93

sábado, 13 de junio de 2020

Historias de la Nueva Era: El Naranjito y la princesa


Tal día como hoy, 13 de junio, en 1982, se inauguró en el Camp Nou el mundial del Naranjito. La Barcelona del diseño y la posteridad, que se daría justo diez años después, todavía estaba por soñar. También la fotografía digital. Por aquel entonces todavía era una cosa de haluros de plata y la reacción a productos químicos, de ahí el dirigible Fujifilm, publicitándose sobre el Camp Nou y Sarriá durante los partidos del mundial.

Ese año cumplió los 17 la Infanta Cristina de Borbón, la preferida de papá que, algo más de un par de decenas de años después, decidió declararse tonta, para evitar ser condenada por delincuente, creando así una “doctrina socio-judicial” esperpéntica, para el futuro, donde otras parejas se agarraron al mismo argumento.

Día 92

viernes, 12 de junio de 2020

Historias de la Nueva Era: Vivir a cuerpo de rey 


Repasando la librería, he reencontrado esto que compré hace unos cuatro años en los Encantes, esa especie de top manta que están básicamente en manos de magrebíes, instaladas en la parte baja del mercado, donde se amontonan lo mismo un mobiliario completo de estilo victoriano, que los enseres domésticos de cualquier masía, que pudiera haber permanecido cerrada durante decenas de años o stocks enteros de comercios (mercerías, ferreterías, talleres de relojería, cosas de casa, etc), y las más habituales, de montones de libros de todo tipo, muchos de ellos descuadernados, bajo las suelas de quienes se internan entre ellos para mirarlos más de cerca; adquirí uno de estos libros a 1 euro de una edición de "El Periódico" con las portadas más notables de sus primeros cinco años de vida (de 1978 a 1983). Hoy en día con Internet se puede acceder a la hemeroteca de algún diario especifico, aunque completas y gratuitas cada vez menos.

Para los antiguos como yo, no deja de tener su qué, sentir todavía el amarillento papel entre las manos, y claro, no me pude resistir. Hay bastantes noticias de esos años que me han llamado la atención y sobre todo, lo mucho que hemos cambiado en esta sociedad desde entonces. Claro que también me ha sorprendido el reflejo de aquellos días de falta de libertades, pese a que ya había desaparecido el dictador, y en España estrenábamos Constitución. Es evidente que vivimos, en estos momentos, una descarada involución, que nos quiere devolver a aquellas catacumbas.

 

Desde el año 78 hasta el 83 se repetían muy a menudo las noticias relacionadas con "el ruido de sables" y una latente amenaza de golpe militar. Declaraciones golpistas e insumisiones, que se pasaron por alto, seguramente porque aún vivíamos asustados y descreídos. En aquel ambiente de amenaza se aprobó la Constitución, y muchas de las leyes, que ahora nos venden como "transición modélica" o "acuerdo entre todos los españoles". También se formalizó el olvido de quienes sufrieron las agresiones de un régimen, dirigido por los padres de muchos de los que ahora nos mandan, o quieren hacerlo, y lo que es peor, sostenidos por bastantes de los hijos de aquellos desheredados.

 

La página, a la que me voy a referir, es la portada del 4 de octubre de 1981, porque llama mucho la atención lo de pedirle al entonces príncipe Felipe que "sea otro Juan Carlos", es decir, se supone que "campechano". El campechano ese, protegido por los medios de comunicación y los poderes facticos por casi cuarenta años, que ha aprovechado para amasar una ingente fortuna (mucha de ella conseguida en tratos con delincuentes, contrabandistas, déspotas y demás ralea por el estilo, según se cuenta), que ha aprovechado para meter entre sus sabanas a no se sabe cuántas señoras de clase bien y mal, que se ha dedicado impunemente a asesinar animales en peligro de extinción, y para que seguir... o si, porque continúa viviendo de todos nosotros, pero ahora ya sin el paripé de tener que representar a este país de corruptos (que hay que reconocer que en eso era ideal).

"Que sea otro Juan Carlos" y parece que sí. Cierto que no se le conocen de momento líos de faldas desde que tuvieron a bien concederle el testigo de la corona; pero visto lo que salió a la luz de su aventajado padre, antes de "caer" (si, una vez más), no parece que sorprendiese a mucha gente algo parecido. Por lo demás, reina (que no gobierna) junto a una tal, que se ha "transformado" en una Barbie cuarentona a costa de nuestros dineros. Unos reyes que en realidad son totalmente prescindibles y sin embargo ahí están, viviendo a nuestra costa... "viviendo a cuerpo de rey"


jueves, 11 de junio de 2020

 

Historias de la Nueva Era: En estas manos estamos

Jorge Fernández Díaz fue ministro del Interior, hasta hace poco, con Mariano Rajoy (con M. Rajoy, también):

“El diablo quiere destruir España. Me lo dijo Benedicto XVI que, seguro que es escuchado con mucha atención en el cielo, y para evitarlo debemos sufrir. Me dijo que el diablo sabe los servicios prestados por España a la iglesia de Cristo, y el diablo ataca especialmente a los mejores”.

Podría tratarse de unas palabras de Torquemada o cualquier “juez” de la Inquisición, con el Papa Lucio III, que fue quien les concedió la bula para constituirse, o cualquiera de sus sucesores. Pero no, se trata de un ministro del estado español, en el siglo XXI. Un demente, con poder para destruir la sanidad catalana, y el de formar cuerpos parapoliciales con el que destruir políticos de ideologías contrarias a la suya, que a su entender están al servicio de ese diablo para destruir “su” España y por eso la denomina “policía patriótica”. El mismo personaje que confiesa públicamente, tener a su lado a un Ángel de la Guarda, llamado Marcelo, que, entre otras cosas, lo ayuda a encontrar aparcamiento.

Este es el nivel mental e intelectual de quienes nos mandan. Luego nos burlamos de los norteamericanos por su afinidad con Trump. Para dar lecciones estamos.

Día 90