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lunes, 1 de junio de 2020

Historias de la Nueva Era: 80 días después


Ochenta días después, ya echo de menos los días duros de confinamiento.

Los ruidos han vuelto a devorar los sonidos. Han vuelto las bandas de ni-nis a regar la plazoleta de latas de cerveza, colillas de tabaco y no tabaco, restos de comida basura, las miradas desafiantes, el bum-bum, el reggaetón y las carreras de coches y motos.

Está lo que nos cuentan, y la realidad que, como es sabido, siempre resulta peor.


domingo, 31 de mayo de 2020

 Historias de la Nueva Era: Mujer, roja y feminista

¿Alguien cree que es casualidad que la extrema derecha ponga en primera plana las demandas al gobierno, acusándolo del contagio del virus por la manifestación del 8-M?

La banda del pistolero Abas-Kal, y la colaboración del PP con la boca pequeña, ha lanzado un ataque directo contra el feminismo. Ni más ni menos. Solo hay una cosa que resulta más insoportable a la extrema derecha fascista que un rojo, y es una roja. Mujer, roja y feminista.

Día 79

viernes, 29 de mayo de 2020

Historias de la Nueva Era: La fábula de la rana y el escorpión


Había una vez una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión, que le dijo:

—Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Puedes llevarme a tu espalda…

—¿Qué te lleve a mi espalda? —contestó la rana—. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás.

—No seas tonta —le respondió entonces el escorpión—. ¿No ves que si te pincho con mi aguijón te hundirás en el agua y que, yo, como no sé nadar, también me ahogaré?

Y la rana, después de pensárselo mucho, se dijo a sí misma:

—Si este escorpión me pica a la mitad del río, nos ahogamos los dos. No creo que sea tan tonto como para hacerlo.

Y entonces, la rana le dijo al escorpión:

—Escorpión, lo he estado pensando y te voy a ayudar a cruzar el río.

El escorpión se colocó sobre la espalda de la rana y empezaron juntos a cruzar el río.

 Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, el escorpión picó con su aguijón a la rana. De repente la rana sintió un fuerte picotazo, y cómo, el veneno mortal se extendía por su cuerpo. Mientras se ahogaba, y veía cómo, también con ella se ahogaba el escorpión, pudo sacar las últimas fuerzas que le quedaban para decirle:

—No entiendo nada… ¿Por qué lo has hecho? Tú también vas a morir.

Y entonces, el escorpión le respondió:

—Lo siento ranita. No he podido evitarlo. No puedo dejar de ser quien soy, ni actuar en contra de mi naturaleza, de mi costumbre, y de otra forma distinta a como he aprendido a comportarme.

 

Y poco después de decir esto, desaparecieron los dos bajo de las aguas del río.

 

El PSOE es ese partido republicano, pero que defiende y justifica a la monarquía, y lo que es más grave, la impunidad de los monarcas.

Es ese partido que se declara federal, pero que, tras casi veinticinco años de gobiernos tras el franquismo, algunos en mayoría absoluta, no solo no ha dado un paso para hacer de España un país federal, sino que a la primera oportunidad que ha tenido, le ha quitado competencias a las Comunidades Autónomas (que vendrían a ser un sucedáneo de ese federalismo).

Es ese partido que se declara de izquierdas, pero que, siempre que le han salido los números, ha pactado con la derecha.

Es ese partido con una base de gente verdaderamente de izquierdas, pero con una cúpula de dirigentes y ex dirigentes, de derechas, que se autodenominan barones, lo que ya da una idea de sus verdaderos sentimientos aristocráticos.

El PSOE es ese partido que en campaña electoral promete políticas de izquierdas, pero cuando alcanza el poder se pliega a los intereses de las oligarquías del país, renegando incluso del único presidente socialista (Zapatero), que se atrevió a hacer políticas sociales progresistas.

El PSOE es ese partido de izquierdas que nunca ha tenido valor de meterle mano a la Iglesia, ni tan siquiera para reclamarle los bienes e inmuebles que se apropiaron.

El PSOE es ese partido acomplejado, que actúa con cobardía cuando gobierna, bailando al ritmo que le marca la derecha y extrema derecha, perdiendo el tiempo en defenderse de sus ataques e insidias, o confabulándose con ella, en lugar de atacarla.

El PSOE es ese partido de izquierdas que, gobernando el país aproximadamente el mismo número de años que el PP, se encuentra constreñido en una telaraña de jueces y fiscales de derecha y extrema derecha, que son quienes realmente deciden la ideología política que se puede aplicar, por encima del deseo mayoritario de los ciudadanos con sus votos, y disponiendo incluso, lo que un Parlamento democrático puede o no, debatir y aprobar.

El PSOE es también ese partido que, con esos años de gobierno a sus espaldas, no ha intentado limpiar unos cuerpos de seguridad parasitados por fascistas, que campan impunemente por esas cloacas del estado, expandiendo mierda sobre los “enemigos de la patria” y del libre mercado, con la colaboración de corruptos “presuntos periodistas”, sin ética ni dignidad.

 

El PSOE, como el PP, siempre se ha sentido cómodo moviéndose por las llamadas “cloacas del estado”. Hace muchos años, durante los gobiernos de González, al que se movía por esas cloacas como por su casa, le llamaban “fontanero”; pero tras tantos años de gobiernos socialistas ¿Parece lógico que la derecha y ultraderecha, se haya apoderado en exclusiva del entramado del verdadero poder? ¿Tan inútiles han sido, como para no haber sabido, ni podido, colocar, al menos para compensar, a miembros del poder judicial y mandos de policía y guardia civil, con verdadero sentimiento democrático?

Viendo y escuchando a esos poderosos “barones”, la carrera que han hecho con posterioridad a dejar la política activa, atravesando esas puertas giratorias que llenan sus cuentas corrientes, y sus discursos carentes de diferencias con los de la derecha, la conclusión a la que llego es que no ha sido por incapacidad, sino porque eso responde a su verdadera ideología. La de quienes mandan en el partido, por encima de los deseos de sus bases.

El PSOE no le ha hecho ascos a dejar subir a sus lomos a personajes corruptos, “fontaneros” de esas cloacas al servicio de la derecha, con un historial tan manchado como el ahora conocido en todo el país (en Catalunya ya lo conocíamos), Pérez de los Cobos, y claro, el escorpión es fiel a su naturaleza y acaba por picar a la rana, con la diferencia de que a este escorpión hay muchos voluntarios para lanzarle salvavidas y evitar que se ahogue; judicatura, partidos políticos de derecha y extrema derecha, sicarios de los llamados “medios de comunicación”…

Como suele pasar en la vida real, en esta fábula tan solo se ahogará la rana… por falsa y gilipollas, y es que, además, este escorpión se cubre con tricornio.

Día 77


miércoles, 27 de mayo de 2020

Historias de la Nueva Era: Confianza

Según el diccionario de la RAE, en lo referido a una persona:

1. Con quien se tiene trato íntimo o familiar.

2. En quien se puede confiar.

3. Que posee las cualidades recomendables para el fin a que se destina.

No voy a decir nada nuevo. Cada día alguien del Gobierno se mete en un charco, y cada día, los que no duermen, ansiosos de que haya un golpe de estado, aprovechan para matar la rana a cañonazos.

 

La penúltima movida ha sido la destitución como Director de la Comandancia de Madrid, de la Guardia Civil, de Diego Pérez de los Cobos, “por falta de confianza”. Tal cual.

Supongo que, como la mayoría de ciudadanos de este país (aunque pudiera ser que solo haya sido yo, por lo que no debería generalizar), es la primera vez que tenemos conocimiento de que el cargo ese, pudiese ser puesto y depuesto por el Gobierno, y la cosa tiene atributos masculinos; porque lo que quiere decir el motivo de la destitución, es que el Gobierno “más progresista y más de izquierdas” de la historia de España, había depositado su confianza en un personaje que, según se decía en Diario 16 ya hace varios meses:

- Su padre fue parte de la candidatura en Murcia del partido de extrema derecha Fuerza Nueva para el Congreso de los Diputados, en las elecciones generales de 1977

- Su hermano Francisco Pérez de los Cobos, fue magistrado del Tribunal Constitucional entre los años 2011 y 2017; y también fue el presidente de ese TC durante los años 2014 y 2017 cuando, precisamente en el año 2015, bajo su presidencia, este tribunal se cargó el Estatut de Catalunya. Para más pixarse en la gente, entre 2008 y 2013 fue militante del PP y colaborador del partido con Aznar.

Hasta aquí solo son cosas de familia, y se supone que uno tiene vida propia, pero ¿qué hechos pertenecen exclusivamente a la suya?

-El 23 de febrero de 1.981, en el secuestro e intento de golpe de estado de Tejero, ataviado con su camisa azul de falangista, se presentó en el Congreso para ponerse a las órdenes del golpista.

-En 1992 Diego Pérez de los Cobos fue procesado, acusado de torturas al etarra Kepa Urra. Salió absuelto, pero no es de extrañar.

- Fue nombrado por el Gobierno de Rajoy, responsable de coordinar las fuerzas “de seguridad”, encargadas de apalear a los ciudadanos catalanes el 1 de octubre, tras lo que fue ascendido y condecorado por los servicios prestados a la patria.

-Mintió flagrantemente en el Tribunal Supremo, cuando fue llamado a declarar durante el juicio del procés.

-Mintió flagrantemente en la Audiencia Nacional, cuando fue a declarar durante el interrumpido juicio a Intendente Trapero, además de haber sido el instigador de su procesamiento.

 

Este es el currículo que adornaba a este “demócrata” hasta anteayer (el mismo que hoy), fecha en la que gozaba de la “confianza” del gobierno socialista-comunista-bolivariano, cuyo presidente, por cierto, había sido quien lo había puesto en el cargo que ocupaba.

¿Y qué es lo que les ha hecho perder la confianza en este servidor de la patria?

Pues que al parecer se han dado cuenta que, los informes, en concreto referidos a miembros de ese gobierno, que le había solicitado una jueza cavernaria de Madrid, que los investiga, estaban llenos de falsedades, incriminaciones infundadas y noticias del periodista (ese es el oficio que dice tener él), más imparcial que se ha conocido, Inda y su OKDiario. Ni más ni menos, que las mismas mentiras de los informes que pergeñaron el también perjuro Tácito y él, sobre los sucesos de Catalunya.

Su destitución ha sido una injusticia inaceptable para la ultra derecha española (todo lo que hay desde Ciudadanos hasta Falange), cometida contra un héroe (la portavoz de “pecas”, el perro de Aguirre, siempre tan acertada), salvador de la patria. Efectivamente, de su patria, la que salió a la calle el sábado “en manifestación alegre y festiva”, para conmemorar los veintisiete mil muertos por Coronavirus.

Ahora, esos “demócratas de toda la vida” (aunque estuviesen en su momento en contra de la Constitución), exigen al ministro Marlaska (reconvenido por el Tribunal Europeo de DDHH, precisamente por no investigar casos de torturas como el del patriota De los Cobos), que vaya al Parlamento a dar explicaciones de esa destitución.

Error, somos justamente los que confiamos en ellos (y no me refiero a los del PSOE, precisamente), quienes debemos exigir a este Gobierno que se auto declara “más progresista de la historia”, explicaciones de cómo fue posible dar su confianza a un personaje tan siniestro como este, con el currículo que arrastraba; colaborador, entre otros, de el siniestro Fernández Díaz, quien, aparte de contar con la colaboración de Marcelo, su Ángel de la Guarda conseguidor de aparcamientos, volcó todos sus esfuerzos en arruinar esa Catalunya (ojo, en realidad a los ciudadanos que vivimos en Catalunya), que lo despreciaba a él y a su partido, donde no pintan nada.

Por cierto, que hoy ha dimitido un tal Teniente Coronel Ceña, el superior de Pérez de los Cobos, por no haber sido informado previamente de la destitución de su subordinado. Lo curioso es que el dimitido se habría tenido que jubilar a finales de marzo, pero este, igual que el otro, también gozaba de la confianza de Marlaska, quien le pidió que esperase a que acabase la crisis del Coronavirus. 

 

Después de los motivos para su destitución, está claro que, de las tres definiciones del Diccionario de la RAE, este gobierno creía en este De los Cobos según la segunda acepción, “En quien se puede confiar”. Estaría bien que explicasen las otras dos (dado que además su máximo impulsor fue Rubalcaba cuando era ministro del Interior), “¿se tenía trato íntimo o familiar?” y “¿poseía las cualidades recomendables para el fin al que estaba destinado” ?; porque si se cumplían estas dos últimas condiciones, la cosa era bastante más inquietante que lo de la confianza. 

lunes, 25 de mayo de 2020

Historias de la Nueva Era: Hablando de miserables y banderas

“Esto es impresionante. Lo más parecido que yo vi es cuando ganamos la Copa del Mundo. Gente por las calles, con alegría, pacíficamente, expresando con toda alegría su derecho a protestar con banderas de España, sin un sólo incidente feo. Esto es una maravilla, realmente es increíble”.

Espinosa de los Monteros, en la celebración de VOX por los 27.000 fallecidos por Coronavirus.

La caravana ultra vivió su jornada festiva de “golpe de Estado”, con siete banderas golpistas por soldado, subidos en los nuevos “tanques” del siglo XXI, mientras enviaba a los zapadores, al cuartel general del tribunal Supremo, donde pusieron sesenta denuncias contra el ilegitimo gobierno comunista, e iniciar el proceso sumarísimo o Consejo de Guerra, con el que acabar con los enemigos de España y recuperar lo que las urnas les han robado.

Ese día, muchos españoles de bien, viendo esa exhibición bicolor en manos de los herederos del franquismo, se preguntaban si debían comerse la bandera que habían colgado de su balcón, cuando tocaba defender su patria de los barreneros catalanes, que querían destruirla, o bien introducírsela por salva sea la parte; porque los catalanes no consiguieron romper España, pero sienten que los españoles de verdad, los que llevan la patria en el corazón y el dinero a Suiza, les han quitado lo que creían su símbolo patrio.

Eso, al menos, es lo que me ha parecido deducir de bastantes comentarios en las redes, y es que, por lo visto, no se enteraron que esa bandera nunca fue suya. Fue la bandera instaurada (en un principio solo restaurada en los colores), por la Junta Militar golpista, en las primeras semanas del alzamiento del año 36, para distinguirse de la tricolor de la Republica legal. Por lo tanto, es lógico que ondee en las manos de quienes mejor la representan, los herederos de sangre del franquismo y los advenedizos pijoflautas; tal y como rezaba el manifiesto de esa Junta Militar al proclamar su restauración:

"Sólo bastardos, cuando no criminales propósitos de destruir el sentimiento patriótico en su raíz, pueden convertir en materia de partidismo político lo que, por ser símbolo egregio de la nación, está por encima de parcialidades y accidentes. Esta gloriosa enseña ha presidido las gestas inmortales de nuestra España; ha recibido el juramento de fidelidad de las sucesivas generaciones; ha ondeado los días de ventura y adversidad patrias, y es la que ha servido de sudario a los restos de patriotas insignes que, por servicios prestados a su país, merecieron tal honor"

Bien, al menos ahora no pueden decir que fueron engañados en la “ejemplar transición” cuando se blanqueó el significado de esa bandera, que representa a quienes representa (en un principio a los Borbones y los fachas), por mucho que algunos se nieguen a reconocerlo.

Estuve viendo un video de algunos manifestantes respondiendo a las preguntas del reportero. En general, todos respondían que el objetivo de la manifestación era exigir la dimisión del presidente del gobierno, del coletas (uno, ya madurito, hasta lo retó a enfrentarse a él en un ring de boxeo, nivelazo), que fuesen juzgados por criminales, arruinar el país y todo eso tan repetitivo y cansino, por lo que se debía instaurar un gobierno de concentración (naturalmente sin rojos-comunistas); que por si alguno no lo había pillado, esa es la idea que tiene esta gente de la democracia.

Me llegó al alma la abuela que confesó haberse cruzado con la Monasterio, y no haber podido evitar que le temblasen las piernas de la emoción. Claro, que igual en las piernas era donde tenía ubicada la neurona y se echó a temblar por miedo a ser saqueada por la delincuente cubana.

También me “impresionó” otro abanderado que estaba allí, porque aún no había cobrado por el ERTE; que igual lo que pasó es que se había confundido y tanta bandera le impidió ver que los que organizaban aquello, eran los que se habían opuesto a que se promulgasen los ERTE, y lo que querían era que, en esos momentos, estuviese en la mísera calle sin derecho ni al paro.

 

En fin, que he oído y leído en infinidad de sitios (hacía tiempo que no me metía en las redes sobre estos temas y seguiré con esa costumbre), que a esta gente no le importaban los fallecidos, y no es cierto, a esta gente le importan y mucho, de hecho contra más fallecidos mejor para ellos. Como decía el “filosofo” Rajoy (no confundir con Confucio):

"Cuanto peor, mejor para todos y cuanto peor para todos, mejor, mejor para mí, el suyo beneficio político"

"Perdoneu, però algú ho havia de dir" (modesto homenaje al Tardá de Polonia)

Según he escuchado en una emisora de radio, hoy vivíamos en la equidistancia: 146 días del año 2020, 73 días libres y 73 días confinados.


domingo, 24 de mayo de 2020

Historias de la Nueva Era: El científico Sebastianín (Desconfinando la memoria)


Era raro el niño al cual no le traían los “Reyes” una pistola por lo menos, que se complementaba con la cartuchera e incluso un sombrero de plástico para los más afortunados.


En una casita techada de uralita, por lo que se podría definir más acertadamente como barraca, ubicada en el solar de una calle cercana, a la que el Régimen bautizó con el rimbombante nombre de “La Victoria”, y la democracia renombró, pese a seguir siendo tan miserable como siempre, terriza como todas, y contorneada por maleza, zarzas y ginestas; vivían con sus padres, Sebastianín, un año mayor que yo y Francisco José, su hermano pequeño.

-Vamos a jugar a Rin-Tin-Tin...

-Yo soy el Cabo Rusty... sino no juego... -Saltaba rápidamente el pequeño.

-El Cabo Rusti soy yo... que tengo el sombrero...

-O soy el Cabo Rusty o no juego... y se lo digo a mamá y Sebastianín tampoco jugará...

-Bueno vale... pero mañana soy yo...

Francisco José era un niño caprichoso e incordiante, que siempre procuraba fastidiar todos los juegos.

 

El interés de Sebastianín por estos juegos “mundanos”, era muy relativo y temporal. Rápidamente se retiraba a su casa y se ocupaba de sus historias...

-¿De mayor vas a ser inventor...? -Le preguntaba, mientras lo veía trastear con un motorcillo de los que, se dotaban a los cochecitos a pilas y otros chismes similares.

Él era un niño privilegiado y los reyes le habían traído el, tan deseado por los niños de la época, tren eléctrico. Se trataba de un círculo de apenas medio metro de diámetro, donde una máquina y dos vagones, daban vueltas ininterrumpidamente. Yo miraba aquella supuesta maravilla, preocupado, preguntándome, qué es lo que no funcionaba en mi cerebro, para que no le encontrase la gracia al juego.

-¿Quieres ver como descarrila un tren...? -Entonces se movía rápidamente por el patio de su casa, hasta que volvía con una hormiga de las “cabeza-gorda”; cuidadosamente, le arrancaba tres o cuatro patas y la depositaba sobre uno de los raíles, poniendo el pequeño tren eléctrico en marcha.

-¡Toma ya...! ¿Has visto como le ha cortado la cabeza...? -Gritaba entusiasmado el “científico”.

-¿Vamos a ver quién aleja más...?

-Yo también voy... -Se apuntaba Francisco José.

Bajo una higuera que había en un huerto frente a su casa, y sobre el muro que separaba el bancal alto del bajo; abríamos nuestras braguetas y daba comienzo la competición...

-¡Picha corta... picha corta...¡ gano yo con seis metros...- Gritaba su hermano pequeño, mientras Sebastianín sin prestar atención, pretendía “instruirme”...

-¿Sabes que el pito a veces echa una leche como la de los higos? -Y diciendo esto arrancó un higo, aún muy verde, comprimiéndolo entre sus dedos...

-Mira... mira como chorrea... -Decía mientras se rebozaba el prepucio, divertido, quizá por mi cara de pasmado ignorante.

 

A los pocos días, estábamos terminando de comer, cuando llegaron a casa el Sebastianín y su madre...

-Eugenia... que me voy a llevar el niño al médico, que yo no sé lo que le ha pasado... ¡Qué harta me tiene...! A ver bájate los pantalones que te vean...

Sebastianín, con la cabeza gacha y sonrojado de vergüenza, lentamente comenzó a bajarse el pantalón, y tras él los calzoncillos...

Una expresión de estupor salió de los presentes, tenía el prepucio como una masa deforme, inflamado y cubierto de una mezcla multicolor de pus y secreciones...

-¿Pero, qué le ha pasado...?

-Y yo qué sé... dice que estaba meando debajo de la higuera y que se cayó un higo y... ¿Tú te crees...? -Y dándole un pescozón- ... -Anda y súbete el pantalón... que te voy a matar...

Eran los daños colaterales de ser un investigador científico.


Esta noche, mientras el Twidy olisqueaba los “árboles” metálicos, de farolas y bolardos en que han convertido el mundo de su calle, he visto como hacía tiempo que no veía, pese a haberlo mirado en multitud de ocasiones, el espacio, ahora oculto bajo las plantas silvestres que lo pueblan, donde estaba la casa de Sebastianín. No sé porque me ha ocurrido, pues tampoco ha sido una mirada nostálgica, pero la memoria en multitud de ocasiones tiene esas cosas, que me ha traído al primer plano la imagen de él y su hermano, y a veces viene a lomos de un sonido u olor que solo percibe nuestro subconsciente… o quizás, es porque los científicos están de moda en estos días, y algunos se acuerdan de su prepucio y lo que les cuelga.

 

Después de esa familia, otra ocupó la vivienda, y finalmente abandonada, fue desmantelada poco a poco hasta desaparecer por completo, excepto en mi cada día más agrietada memoria.

Día 72

sábado, 23 de mayo de 2020

Historias de la Nueva Era: He visto cosas que los humanos deberíais conocer

He visto tornados escupiendo tiburones que se abalanzaban sobre la gente en las ciudades.

He visto coches cruzando ríos de lava y salir indemnes.

He visto mineros haciendo de astronautas, aterrizar en un meteorito y barrenarlo para salvar la tierra.

He visto presidentes de los EEUU pilotar cazas y derrotar a los extraterrestres.

He visto glaciaciones instantáneas, dejar como témpanos a las personas en menos de un segundo.

He visto terremotos destruir ciudades enteras, y grietas persiguiendo a quienes huían.

He visto tremendas tormentas lanzar enormes rayos, destruyendo ciudades y acertando a las personas.

He visto muertos vivientes atacando a personas, y ser muertos del todo, de solo un disparo.

He visto tomates asesinos devorando personas.

He visto un virus propagarse por toda la humanidad en menos de dos meses.

He visto prohibir todas las ceremonias religiosas de cualquier creencia.

He visto a toda la humanidad confinada en sus casas por órdenes de sus gobiernos.

He visto suspenderse todas las ligas de futbol y resto de los deportes, incluidos NBA, campeonatos de Europa y Juegos Olímpicos.

-¡Eh… para, para… ya está bien!  Lo de las dos anteriores afirmaciones es sospechoso, pero me lo trago; ahora bien ¿lo del futbol? ¿y la NBA?... eso no se lo cree ni Dios, ahí te has pasado diez pueblos. Ve a otro con ese cuento.